Psicología del trauma

¿Qué entendemos por trauma psicológico?

Todos hemos pasado por situaciones difíciles en la vida; sin embargo, hablamos de memoria traumática cuando las emociones que nos generan son tan intensas que el cerebro no puede procesarlas. Cada vez que recordamos esta experiencia, sentimos tanto dolor emocional que la evitamos, y así esta memoria no se elabora, permanece bloqueada.

Esta dificultad para conectar con esa memoria hace que evitemos y nos distanciemos de todo aquello que pueda activarla, haciendo aún más difícil poder superarla. No obstante, cuando se dan situaciones en las que esta memoria se activa, sentimos como si volviéramos a pasar por la experiencia que la originó.

En muchos casos, cuando pasa mucho tiempo, no somos conscientes de la relación entre las memorias traumáticas y las dificultades emocionales que podemos tener en el presente, ni de cómo estas influyen negativamente en nuestras relaciones y en nuestro bienestar.

Cuando hablamos de trauma, suele asociarse a acontecimientos muy relevantes, como sufrir violencia, abuso, accidentes, catástrofes naturales, etc. Sin embargo, experiencias de negligencia, maltrato psicológico o falta de apego también generan vivencias traumáticas.

¿Cómo se trabaja desde la psicología del trauma?

El abordaje de las experiencias traumáticas o de la sintomatología derivada se realiza desde una visión integral, en la que se trabajan cuatro aspectos:

  1. Trabajar la sintomatología asociada: flashbacks, pesadillas, depresión, ansiedad, conductas evitativas, dificultades relacionales, inseguridad, pensamientos intrusivos, baja autoestima, experiencias disociativas.
  2. Procesar memorias traumáticas: la técnica que ha demostrado mayor eficacia en estos casos es el EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing), la desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares. Es una metodología que consiste en influir en el sistema de procesamiento cerebral de la persona, permitiendo al terapeuta estimular los mecanismos de curación inherentes al propio individuo. Ha demostrado ayudar a las personas a recuperarse de un trauma y de otras experiencias vitales angustiantes.
  3. Mejorar la regulación emocional: ayudar a la persona a tener una buena conexión y gestión emocional es esencial.

Generar seguridad en los vínculos: ayudar a la persona a vincularse de forma saludable con las personas significativas.

¿Cuándo es necesario un enfoque desde la psicología del trauma?

La sintomatología y el sufrimiento asociados al trauma son muy variados y pueden aparecer en muchas situaciones distintas. A esta dificultad se añade el hecho de que, en la mayoría de los casos, la persona no relaciona sus dificultades con experiencias traumáticas. Además del trastorno por estrés postraumático, otras señales de alerta a tener en cuenta son:

¿Cómo podemos ayudarte desde nuestro centro de psicología?

La psicología del trauma es un campo delicado, ya que, por un lado, las personas han pasado por experiencias muy difíciles y dolorosas, y es habitual que exista resistencia a abordar estas dificultades debido a la alta intensidad del malestar que generan.

Por ello, es esencial poder garantizar a la persona seguridad y un acompañamiento cercano en todas las fases del proceso terapéutico. Será necesario ajustar y calibrar las intervenciones al ritmo exacto que la persona necesite y proporcionar ayuda y contención de forma constante.

¿Qué necesitamos de ti?

Hay situaciones en la vida por las que ningún ser humano debería pasar, especialmente cuando ocurren en la infancia y la adolescencia. Sin embargo, el mundo es injusto y, a veces, cruel, y en algunos casos solo nos queda la opción de reparar daños.

Sabemos que el mundo te ha fallado, que te han pasado cosas que no merecías, que has sufrido y llorado mucho, que a veces no entiendes lo que te pasa y otras no entiendes “¿por qué a mí?”.

Sabemos que es difícil confiar, porque lo más importante no estuvo o fue parte del problema. Entendemos que no quieras y que hagas lo posible por no abrir determinadas puertas.

Por nuestra parte, solo queremos transmitirte que te entendemos y te respetamos, que estaremos ahí cuando lo necesites, que haremos lo posible por aliviar la carga y, sobre todo, para que vuelvas a confiar.

FAQS

Preguntas frecuentes sobre psicología del trauma

El EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es una técnica psicológica especializada en el tratamiento del trauma. Consiste en estimular el sistema de procesamiento cerebral mediante movimientos oculares guiados, lo que permite que el cerebro procese memorias traumáticas que han quedado bloqueadas. Es el tratamiento con mayor evidencia científica para el estrés postraumático y es eficaz en adultos, adolescentes y jóvenes. En nuestro centro de psicología en el área metropolitana de Barcelona ofrecemos terapia EMDR adaptada a cada persona, tanto para traumas puntuales como para experiencias traumáticas acumuladas a lo largo de la vida.
Muchas personas no relacionan sus dificultades actuales con experiencias traumáticas del pasado. Si presentas alguno de estos síntomas, puede ser indicativo de que necesitas atención especializada: ansiedad intensa ante situaciones concretas, flashbacks o recuerdos intrusivos, dificultad para construir relaciones sanas, baja autoestima, desregulación emocional, impulsividad, depresión o somatizaciones como migrañas, taquicardia o problemas digestivos. Si te sientes identificado/a, nuestros psicólogos especialistas en trauma en Barcelona pueden ayudarte a valorar la situación en una primera consulta.
La ansiedad es uno de los síntomas más frecuentes del trauma, pero no son lo mismo. El trauma psicológico es el origen; la ansiedad, muchas veces, es la consecuencia. Cuando el cerebro no puede procesar una experiencia muy dolorosa, esta queda bloqueada y se activa ante situaciones que la recuerdan, generando ansiedad, evitación y malestar intenso. Tratar la ansiedad sin abordar el trauma subyacente puede ser insuficiente. Por ello, en nuestro centro trabajamos desde un enfoque integral de la psicología del trauma, identificando y procesando el origen real de las dificultades.
La duración del tratamiento depende de cada persona, del tipo de trauma y de la sintomatología presente. No existe un tiempo estándar, ya que cada proceso terapéutico se adapta al ritmo individual. En general, los traumas puntuales pueden requerir menos sesiones que los traumas complejos vividos durante la infancia o la adolescencia. Lo que sí garantizamos en nuestro centro de psicología es un acompañamiento cercano y continuo en todas las fases del proceso, asegurando que cada intervención se ajuste exactamente a lo que la persona necesita en cada momento.