Psicología juvenil

¿Qué es la adolescencia y qué ocurre en esta etapa?

La adolescencia es una etapa compleja en la que se viven muchos cambios en la familia. Comprende desde los 11-12 años hasta los 17-18.

Es una etapa de crisis a nivel individual y familiar, entendiendo la crisis como una situación de cambios en la que el sistema de valores anterior y las dinámicas relacionales ya no son válidos.

Cambios y conflictos en el adolescente

Desde una perspectiva individual (self), el adolescente está entrando en el mundo adulto y esto le genera conflictos y dificultades que deberá afrontar y hacer propias. Las nuevas obligaciones y expectativas implican una necesidad de transformación tanto de su mundo interno como de su contexto relacional. Es un proceso que puede generar dificultades.

Cambios en la familia y rol de los progenitores

Los progenitores tendrán el reto de entender y aceptar que ya no son los protagonistas ni los únicos referentes de su hijo o hija; y a menudo se sentirán cuestionados y rechazados. Ya no son la referencia principal. Afrontar estas dificultades no es fácil y será necesario hacer un duelo.

Identidad y acompañamiento emocional

Es habitual en esta etapa que el adolescente empiece a construir su identidad. Teniendo en cuenta la magnitud de esta tarea, los adultos de referencia deberán acompañar y apoyar al adolescente considerando su inexperiencia en el ámbito emocional.

Temas importantes en la adolescencia

Influencia del contexto sociocultural y presión social

Suele ser una preocupación habitual en esta etapa la influencia del contexto sociocultural del adolescente. Entender la enorme complejidad de la presión social que reciben los jóvenes, especialmente a través de las redes sociales y el impacto de estas en su desarrollo, será esencial para poder gestionar esta influencia.

Es uno de los retos más complejos a los que tendrá que enfrentarse el adolescente: la construcción de una autoestima sana y sólida y la creación de vínculos reales y profundos, junto con la exposición a dinámicas nocivas y cambiantes en las redes sociales, a las que están tantas horas expuestos.

Oportunidades de crecimiento y nueva relación familiar

Los grandes retos y cambios que se viven en esta etapa son también oportunidades emocionales de crecimiento y nuevas perspectivas. Ser testigos de este proceso de construcción de la identidad es algo muy bonito y emocionante. Descubrimos en nuestro hijo o hija a un nuevo adulto y una nueva relación.

¿Cuándo acudir a un psicólogo especializado en terapia adolescente?

Cuando estos cambios propios de la adolescencia empiezan a generar malestar sostenido, interfieren en el día a día o impactan en la convivencia familiar, puede ser un buen momento para pedir ayuda. Un/a psicólogo/a especializado/a en terapia adolescente puede ofrecer un espacio seguro para entender qué está ocurriendo, ponerle palabras y aprender recursos para gestionar emociones, conductas y relaciones. Algunas señales de alerta son:

¿Qué aporta la psicoterapia en la adolescencia?

Espacio de seguridad y aceptación

Los adolescentes necesitan un espacio de seguridad donde se sientan entendidos y aceptados. La transformación emocional, corporal y relacional que atraviesan genera inquietudes sobre su identidad, autonomía y pertenencia.

Gestión de la ansiedad y relación con la familia

También podrán aprender a gestionar la ansiedad característica de esta etapa y, si es necesario, mejorar la relación con la familia.

Exploración emocional y nuevas formas de relación

En un espacio personal de acogida podrán explorar sus emociones, reconocer sus necesidades y descubrir nuevas formas de relacionarse consigo mismos y con su entorno.

Terapia familiar

En este sentido, se pueden realizar sesiones de terapia familiar para informar, acompañar y trabajar con la familia en beneficio del bienestar del hijo o hija.

FAQS

Preguntas frecuentes sobre terapia adolescente en Barcelona

La psicología juvenil es el acompañamiento psicológico durante la adolescencia, una etapa compleja en la que se viven muchos cambios en la familia. Comprende desde los 11-12 años hasta los 17-18. Es una etapa de crisis a nivel individual y familiar, entendiendo la crisis como una situación de cambios en la que el sistema de valores anterior y las dinámicas relacionales ya no son válidos.

Cuando aparecen señales de alerta como ansiedad, crisis de ansiedad, pensamientos intrusivos; conductas de riesgo (alcohol, drogas, relaciones sexuales de riesgo); u otras dificultades emocionales, relacionales, escolares o familiares que generan malestar.

Los adolescentes necesitan un espacio de seguridad donde se sientan entendidos y aceptados, y en un entorno de confianza podrán explorar sus emociones, reconocer sus necesidades y descubrir nuevas formas de relacionarse consigo mismos y con su entorno.

Porque es una etapa en la que se producen muchos cambios en la familia y en el individuo. Es una etapa de crisis entendida como un proceso de transformación en el que los valores y dinámicas anteriores dejan de ser válidos.
Sí. La terapia puede ayudar tanto con la ansiedad como con la relación familiar. También permite aprender a gestionar la ansiedad propia de esta etapa y, si es necesario, mejorar la relación con la familia. En este sentido, pueden realizarse sesiones de terapia familiar para acompañar y trabajar con la familia en beneficio del adolescente.